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Historia del Pasteur HISTORIA DEL INSTITUTO PASTEUR DE
El interés de nuestro país en el descubrimiento de Luis
Pasteur se re- monta a una publicación del Boletín Mensual
del Ministerio de Relacio- nes Exteriores de junio de 1884. El Cónsul
de Argentina en Londres, El interés manifestado por José C. Paz, Ministro Plenipotenciario de nuestro país en París, era compartido por un grupo de médicos y hombres de ciencia argentinos residentes en Francia, entre los cuales se encontraba del Dr. Desiderio Fernando Davel, que se perfeccionaba en Pediatría. El Dr. Davel, siendo el mas joven de los médicos argentinos en París, se convirtió en el primer médico extranjero que colaboró en los trabajos de Pasteur. El 6 de julio de 1886, la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires dicta una Ley acordando al Dr. Davel la suma de $ 200 nacionales mensuales durante un año, para estudiar en el laboratorio del Dr. Pasteur en inoculaciones de virus rábico y del carbunclo, con la obligación del Dr. Davel, de presentar al Poder Ejecutivo una memoria detallada sobre el resultado de sus estudios. Habiendo terminado sus trabajos, Davel retorna al país. Durante la travesía realiza a bordo del barco varios pasajes en serie del virus rábico fijo que le había dado Pasteur, sobre conejos que él guardaba en jaulas entre las valijas que llenaban su cabina. La recepción que se le hizo en Buenos Aires no fue calurosa. Apenas se lo escuchó cuando propuso crear un Instituto Antirrábico. En consecuencia el laboratorio del Dr. Davel funcionó primeramente en su casa particular de la calle Solís 236, con instrumental alemán aportado por el Dr. Carlos Malbrán. Es allí donde se fabricó y aplicó la vacuna antirrábica por primera vez. El 4 de septiembre de 1886 se realizaron las primeras inoculaciones de la vacuna a dos niños uruguayos mordidos por un perro rabioso: Basilio Pinedo de 11 años que había recibido tres mordeduras y su hermano José de 13 años había recibido 5 mordeduras. Los dos fueron tratados primeramente con agua y vinagre. Según el registro de las estadísticas, el perro que había causado las lesiones pertenecía a la familia Pinedo y vivía en libertad. Los síntomas de su enfermedad fueron tristeza e inapetencia. El acontecimiento es relatado por los diarios al día siguiente: LA PRENSA, sábado 5/9/86: "Fundación del Instituto Pasteur, vacunación antirrábica. El Dr. Davel realiza las primeras inyecciones hipodérmicas a dos niños llegados de Montevideo mordidos por un perro, José Pinedo de 13 años mordido en una mano, Basilio de 11 años mordido en las manos, Elvira de dos años y medio, ligeramente mordida". Poco tiempo después se utiliza para la preparación de la vacuna y su aplicación, la caballeriza de la Asistencia Pública, calle Esmeralda Nº 66 (fundada y dirigida por el Dr. José María Ramos Mejía). El Dr. Susini colaboró con el Dr. Davel para realizar el conjunto de experiencias en la prevención de la enfermedad. En agosto de 1887, el Dr. Davel envía al Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Francisco Seguí, un informe exponiendo el método del Dr. Pasteur, titulado: "La Rabia y el Método de Luis Pasteur para prevenirla", publicado en el diario El Día de La Plata (26 páginas). El 14 de septiembre de 1894 a las 16 horas, tuvo lugar la instalación del Laboratorio Pasteur en un edificio situado en la calle Moreno 1959, entre Combate de los Pozos y Sarandí, especialmente construído por la Intendencia Municipal, bajo la administración del Dr. Federico Pinedo, conmemorándose así el 8º aniversario de la primera vacunación realizada en Buenos Aires por el Dr. Desiderio F. Davel. El Dr. Davel, fundador y Director del Laboratorio Pasteur, ejerció sus funciones entre 1886 y 1900, durante las presidencias de Miguel Juarez Celman (1886 1890), Carlos Pellegrini (1890 1892), Luis Saenz Peña (1892 1895), José E. Uriburu (1895 1898) y Julio A. Roca (1898 1904). Poco antes de retirarse, el Dr. Davel propuso la instalación de consultorios en otras provincias, con el fin de disminuir la afluencia de pacientes al Laboratorio, por ser insuficiente su capacidad. Posteriormente al retiro del Dr. Davel, el Laboratorio Pasteur se instaló en un edificio ubicado en Charcas y Agüero. Su segundo Director fue el Dr. José M. Naveiro entre 1900 y 1917, durante las presidencias de Manuel Quintana (1904 1906), José Figueroa Alcorta (1906 1910), Roque Saenz Peña (1910 1914), Victorino de la Plaza (1914 1916) y de Hipólito Irigoyen (1916 1922). Tercer Director: Dr. Ramón C. Aranguren, entre 1917 y 1929, durante las presidencias de Marcelo T. de Alvear (1922 1928) y de Hipólito Irigoyen (1928 1930). Resultando también insuficiente la capacidad del edificio de Charcas y Agüero, el 27 de julio de 1927, el Laboratorio Pasteur se instala en su actual predio de la Av. Diaz Vélez 4821, continuando como Director el Dr. Ramón C. Aranguren. Cuarto Director: Dr. Carlos Ramos Mejía, desde 1929 hasta 1944, durante las presidencias de José F. Uriburu (1930 1932), Agustín P. Justo (1932 1938), Roberto M. Ortiz (1938 1940), Ramón S. Castillo (1940 1943) y Pedro P. Ramírez (1943 1944). Directores del Instituto Pasteur a partir de 1944: Dr. Miguel Angel GIRALDES. Dr. Dionisio SOLARI. Dr. Miguel Angel CABRERA (Médico Veterinario), autor de "Consideraciones de la rabia en el país y su profilaxis". Dr. Carlos CRIVELLARI (Médico Higienista). Dr. Carlos RAMOS MEJIA en 1955. Dr. Antonio IRAZUSTA. Dr. GANDUGLIA PIROVANO: Director Interventor Dr. Mitre José SA FLEITAS. Dr. Adolfo FERNANDEZ MUNILLA. Dr. Carlos CRIVELLARI (hijo). Dr. Felipe E. AMATO. Dr. Néstor GOMIZ Dr. Sión ENSER. Dr. Leopoldo MUNILLA COMAS. Dr. Eduardo ALVAREZ (Médico Veterinario): Interventor. 1978. Dra. Ana Magdalena GIACOSA DE CRESCINI (Médica Veterinaria). A cargo, 1978. Dr. Enrique DEHENHARDT (Médico Veterinario): Interventor. 1979. Dr. Enrique GURY DOHMEN (Médico Veterinario). 1980. Dr. Oscar E. PRADA. 1981 - 1982. Dr. Felipe E. AMATO. 1983 1986. Dr. Carlos A. MENA SEGURA (Médico Veterinario). A cargo desde el 08/01/86 hasta el 12/05/86. Dr. Rodolfo U. CARCAVALLO. Desde el 12/05/86 hasta el 13/06/91. Dr. Roberto A. TRABA (Médico Veterinario). Desde el 13/06/91 hasta el 08/04/98. Dr. Oscar E. LENCINAS (Médico Veterinario). Interventor desde el 08/04/98. SEMBLANZA DEL DR. DESIDERIO FERNANDO DAVEL: Nació el 23 de noviembre de 1857, en San Nicolás, provincia de Buenos Aires; era hijo de Don Francisco Marcelino Davel y de Doña Pacomia Cobanera, ambos argentinos. En el momento de su nacimiento, su padre era Juez de Paz en San Nicolás. Residió hasta los 10 años en la estancia paterna "El Carmen", en la localidad de 25 de Mayo, que había sido fundada por su padre. En la actualidad, esa ciudad recuerda a Francisco Marcelino Davel con un monumento y una avenida que lleva su nombre. Los primeros años de la escuela primaria los cursó en la estancia, para luego, en 1863, concurrir a la escuela del Estado en 25 de Mayo, volviendo a estudiar durante 4 años con profesor particular en el campo paterno. Entre los años 1868 a 1871 estuvo pupilo en el Colegio El Salvador de los Sacerdotes Jesuítas. Desde 1871 hasta 1875, fue alumno de la universidad, la revolución de ese año lo obligó a atender la estancia de su padre. En 1876, accediendo al pedido insistente de su madre, reanudó sus estudios. En 1879, al cumplir los 22 años rindió primer año de medicina como alumno libre. Desde 1882 a 1885 fue interno del Hospital de Clínicas. Colaboró intensamente durante la epidemia de fiebre amarilla. Dio su tesis del doctorado el 23 de abril de 1885. Se casó el 25 de abril de ese mismo año con la señorita Elvira Capanegra, argentina. Después de su casamiento se trasladó a París, donde se perfeccionó en el estudio de las enfermedades de la infancia. Estando allí, por iniciativa del Dr. José C. Paz, a la sazón Embajador Argentino en Francia, se estudió la posibilidad de extender a nuestro pais los beneficios de la vacuna antirrábica descubierta en esa época por el sabio francés Luis Pasteur. Siendo el Dr. Davel el mas joven de los médicos argentinos residentes en París, se ofreció para trabajar y constituirse en discípulo y primer médico extranjero que recogió las experiencias realizadas por Pasteur. Al finalizar sus trabajos regresó al país. Durante la travesía realizó a bordo del barco varios repiques de virus rábico por pasajes sucesivos en conejos, en lo que puede considerarse como el primer paso para la elaboración de una vacuna antirrábica. De regreso a su patria continuó sus experiencias en su casa de la calle Solís 683, hoy Solís 236. Allí, el 4 de septiembre de 1886 realizó lo que históricamente fue la primera vacunación antirrábica en humanos en dos niños uruguayos: José Pinedo de 12 años y Basilio Pinedo de 16, que habían sido mordidos por un perro rabioso. El tratamiento fue exitoso y el testimonio del agradecimiento de estos niños que salvaron sus vidas, se conserva en el Instituto Pasteur. El Dr. Desiderio Fernando Davel fue el primer Director del Laboratorio Pasteur y entre 1886 y 1900 ejerció activamente la profesión de médico de niños en Buenos Aires. Fue Subdirector de la Casa de Expósitos, Académico de Medicina, Subdirector de la Asistencia Pública y Director del Instituto Nacional de Ciegos. El Dr. Davel falleció en Buenos Aires el 27 de diciembre de 1943 a la edad de 86 años. Sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta, por expresa voluntad, no quiso que a su muerte se le rindieran homenajes. INSTITUTO PASTEUR DE BUENOS AIRES. El actualmente denominado Instituto de Zoonosis "Luis Pasteur" tiene una trayectoria mas que centenaria en la lucha contra la rabia humana y animal. La fecha simbólica de su fundación fue el 4 de setiembre de 1886 cuando en su domicilio particular el Dr. Desiderio Fernando Davel aplicó por primera vez en América la vacuna antirrábica a dos niños uruguayos que habían sido mordidos por un perro rabioso. Pocos años antes, en Francia, Luis Pasteur había comenzado sus investigaciones sobre el mecanismo de transmisión de la rabia inoculando animales por vía intracerebral con tejido nervioso de otros animales rabiosos, comprobando que luego de un período de incubación, los animales inoculados contraían la enfermedad. Después de realizar varios pasajes, observó que se acortaba el período de incubación (proceso que hoy se conoce como fijación del virus). Posteriormente sometió a desecación el tejido nervioso de conejos rabiosos y comprobó que inoculando este material a animales sanos, estos no enfermaban de rabia cuando recibían médulas desecadas durante 12 días. Continuó realizando inoculaciones progresivas con material con menos días de desecación. El primer tratamiento antirrábico humano exitoso tuvo lugar el 6 de julio de 1885 cuando un niño alsaciano de 9 años: Joseph MEISTER, mordido por un perro rabioso fue inoculado con médulas de conejos infectadas con virus rábico fijado en sucesivos pasajes y atenuado por desecación. El tratamiento implementado por Pasteur consistió en 16 inyecciones de material desecado, siendo la última la médula de un conejo rabioso muerto el día anterior. En 1885, el Dr. Davel se encontraba en Francia perfeccionándose en sus estudios sobre enfermedades de la infancia, cuando fue comisionado por el gobierno argentino para trabajar con Luis Pasteur en su laboratorio de París, constituyéndose en el primer médico extranjero que colaboró con el sabio francés. Al finalizar sus trabajos regresó al país. Durante la travesía realizó a bordo del barco varios repiques de virus rábico por pasajes sucesivos en conejos. Este trabajo lo continuó en su domicilio de la calle Solís, 683, hoy Solís 236 en lo que puede considerarse como el primer domicilio del Laboratorio Pasteur de Buenos Aires. Poco tiempo después se utilizó la caballeriza de la Asistencia Pública, calle Esmeralda 66, para la preparación de la vacuna y su aplicación. El 14 de septiembre de 1894, tuvo lugar la instalación del Laboratorio Pasteur en un edificio situado en la calle Moreno 1959, entre Combate de los Pozos y Sarandí, especialmente construido por la Intendencia Municipal, conmemorándose así el 8º aniversario de la primera vacunación realizada en Buenos Aires por el Dr. Desiderio F. Davel. El Dr. Davel, fundador y Director del Laboratorio Pasteur, ejerció sus funciones entre 1886 y 1900. Poco antes de retirarse, propuso la instalación de consultorios en otras provincias, con el fin de disminuir la afluencia de pacientes al Laboratorio, por ser insuficiente su capacidad. Posteriormente al retiro del Dr. Davel, el Laboratorio Pasteur se instaló en un edificio ubicado en Charcas y Agüero. Su segundo Director fue el Dr. José M. Naveiro entre 1900 y 1917. Durante la administración del Dr. Ramón C. Aranguren, tercer Director del Laboratorio, y dada la insuficiente capacidad del edificio de Charcas y Agüero, el Laboratorio Pasteur se traslada el 27 de julio de 1927, a su actual predio de la Av. Diaz Vélez 4821. Hasta la década de los 60, la vacuna que elaboraba y aplicaba el Instituto Pasteur era la denominada Semple, en tejido nervioso de conejos adultos inactivada con formol, se trataba de una vacuna más segura que la original desarrollada por Pasteur, por haberse reemplazado el proceso de atenuación del virus por desecación, por una inactivación química por acción del formol. Sin embargo el valor antigénico era reducido, razón por la cual se requerían tratamientos muy prolongados consistentes en hasta 40 dolorosas inyecciones aplicadas en la región abdominal. Además por el hecho de estar elaborada sobre tejido nervioso de animales adultos, la presencia de mielina en las vainas nerviosas, ocasionaba frecuentes accidentes post vacunales, generalmente identificados como sindrome de Guillain Barret. En 1964 y como consecuencia de los múltiples casos de complicaciones post vacunales, las autoridades de Salud invitaron al país al Dr. Eduardo Fuenzalida, Veterinario chileno que se encontraba desarrollando una nueva vacuna antirrábica en cerebro de animales lactantes. De esta manera el Dr. Fuenzalida elaboró en el laboratorio del Instituto Pasteur de Buenos Aires, las primeras series de vacuna antirrábica en cerebro de ratón lactante, conocida como Vacuna Fuenzalida Palacios. Desde entonces y hasta la fecha se han elaborado 173 series de vacuna de uso animal que suman un total de 4.171.490 ml., equivalentes a 1.961.389 dosis. En lo que respecta a vacuna CRL de uso humano, cuya elaboración comenzó en 1967, el número de series es de 85, lo que representa una producción de 1.711.720 ml., equivalentes a 855.860 dosis. Considerando un promedio de 5 dosis por tratamiento, puede estimarse que aproximadamente mas de 150.000 personas han recibido esta vacuna sin que se hayan reportado accidentes post vacunales. La producción de vacunas se acompaña de rigurosas pruebas de control de calidad interno y paralelamente se requiere un control similar a organismos internacionales de referencia en zoonosis. Debe destacarse que todas las series chequeadas por el Centro Panamericano de Zoonosis y actualmente por el denominado Instituto Panamericano de Protección de Alimentos y Zoonosis, resultaron aprobadas y los últimos resultados correspondientes a producciones de 1997 y 1998 han superado ampliamente las pruebas y cumplido con los mas exigentes Requisitos Mínimos de Potencia recomendados últimamente por la OMS para este tipo de vacunas. El laboratorio del Instituto Pasteur abasteció de estas vacunas a toda la ciudad de Buenos Aires durante mas de 34 años sin interrumpir en ningún momento su producción y gracias a su aplicación sistemática se logró eliminar los casos de rabia humana desde 1978 y a llevar a cero los casos de rabia en animales domésticos desde 1981. Asimismo, con la aprobación de las autoridades de Salud, el Instituto Pasteur ha enviado vacunas antirrábicas de uso humano y animal a otras provincias y a otros países del mundo que las solicitaron, contribuyendo de ese modo a la lucha contra la rabia en otras latitudes. El control de la rabia en la ciudad de Buenos Aires se alcanzó en un entorno similar al de otros países sudamericanos que no han logrado obtener los mismos resultados y en presencia de murciélagos confirmados como portadores del virus rábico. Esto indica la eficacia de las medidas de control desarrolladas, donde la participación del Instituto Pasteur fue preponderante. Pero en la lucha contra la rabia el rol cumplido por el Instituto no sólo se limitó a la producción de vacunas, también resultó muy importante el diagnóstico de la enfermedad en humanos y animales, y en esta actividad el laboratorio Pasteur acredita una experiencia mas que centenaria. Ya desde la época de Davel y como resultado de los trabajos iniciales de Pasteur, la observación clínica de los síntomas y la posterior inoculación de animales constituyeron las primeras técnicas de diagnóstico de la rabia. Posteriormente se avanzó en los estudios de anatomía patológica y en 1903, Negri descubrió unas inclusiones intracitoplasmáticas en las neuronas que se relacionaron con la presencia de rabia: los corpúsculos de Negri. Las primitivas técnicas de histopatología requerían una inclusión en parafina, corte histológico y coloración, proceso que en conjunto insumía alrededor de dos días. En 1935 se desarrolló el Test de Webster basado en el descubrimiento de la susceptibilidad de los ratones a los virus neurotropos. La aplicación de esta nueva técnica permitió establecer que si bien la presencia de corpúsculos de Negri era un indicador seguro de rabia, la no detección de los mismos no aseguraba la ausencia de rabia. Pudo comprobarse que alrededor de un 12% o más de casos Negri negativos, resultaban posteriormente positivos para rabia en la inoculación a ratones. Por tal razón se consideró a la prueba de Webster como técnica de referencia para el diagnóstico de rabia. Posteriormente se reemplazó la realización de cortes histológicos conocida como técnica de Mann por la coloración directa de improntas de Asta de Ammon (Método de Sellers), esto permitió reducir el tiempo necesario para el diagnóstico de dos días a dos horas, pero siempre teniendo en cuenta que la sensibilidad de la técnica era de alrededor del 87%, siendo necesaria siempre la confirmación por Webster. En 1958, Goldwasser y Kissling iniciaron en Estados Unidos su primeros trabajos en inmunofluorescencia como método de diagnóstico de la rabia. Basada en la visualización de la unión de un antígeno con un anticuerpo marcado con una sustancia fluorescente, esta técnica demostró poseer una sensibilidad mucho mayor que la histopatología. A fines de la década de los 60 el laboratorio del Instituto Pasteur puso a punto e incorporó esta nueva técnica como método de diagnóstico de rabia, con una sensibilidad superior al 98%, con una muy alta especificidad y reduciendo a una hora el tiempo requerido para el diagnóstico. Sin embargo la técnica de inmunofluorescencia original, basada en los trabajos de Godlwasser y Kissling, requería la luz ultravioleta como excitador del fluorocromo, el uso de esta fuente de luz era altamente peligroso para la vista del operador y requería largos períodos de calentamiento de costosas lámparas de vapor de mercurio a alta presión. Además, por trabajarse en campo oscuro sólo se podían usar objetivos de hasta 40X.. En el laboratorio del Instituto Pasteur se puso a punto una modificación de la técnica original, basada en el reemplazo de la luz ultravioleta por la luz azul como excitador, usando un dispositivo de epifluorescencia. A las ventajas del empleo de una luz inocua se sumó el hecho que la epifluorescencia agrega al objetivo la función de condensador por lo que puede trabajarse con inmersión (100X) sin una pérdida importante de luz, lo que permite asegurar aún más el diagnóstico alcanzándose una sensibilidad de 99,8%. Cabe destacar que el laboratorio del Instituto Pasteur fue el primero en utilizar esta técnica cuando aún los Organismos Internacionales de Referencia en Zoonosis seguían empleando la luz ultravioleta. Este trabajo fue presentado por profesionales del laboratorio en el 1º Congreso y IV Jornadas Argentinas de Microbiología en 1976. A partir de junio de 1992 se comenzó a tipificar cepas de virus rábico aisladas en animales provenientes de la Capital Federal y del interior del país. Para eso se empleó una batería de anticuerpos monoclonales obtenida en el CDC de Atlanta, Georgia, USA. Se trabajó durante más de 5 años y como resultado se detectaron nuevas variantes de virus no descriptas anteriormente.
En 1988 la situación epidemiológica respecto a rabia en la ciudad de Buenos Aires era muy favorable: se habían cumplido casi siete años sin casos de rabia en animales domésticos y más de diez sin casos de rabia humana. Era el momento oportuno de asignar nuevas misiones y funciones al Instituto, sin dejar de lado su actividad original. En este contexto el viejo Instituto Pasteur pasó a denominarse Instituto de Zoonosis "Luis Pasteur" y sus Misiones y Funciones se ampliaron al estudio de otras zoonosis de ciclo urbano, bajo el marco legal del decreto Nº 5334/88. Así paulatinamente se iniciaron actividades de diagnóstico y vigilancia epidemiológica de otras zoonosis de ciclo urbano, tales como: toxoplasmosis, toxocariasis, psitacosis, mycobacteriosis, leptospirosis, sarna, etc. Simultáneamente y en cumplimiento de lo dispuesto en el punto 5 del Anexo I del citado Decreto, en los últimos años de la década de los 80 se iniciaron los estudios sobre insectos vectores de zoonosis, los que estuvieron a cargo del Dr. Rodolfo U. CARCAVALLO, Director del Instituto, y prestigioso entomólogo de renombre internacional. En agosto de 1989 se inauguró el Laboratorio de Vectores y Reservorios, que funcionó como una dependencia del Departamento Biológico a cargo del Dr. Carlos MENA SEGURA y con la colaboración de la Srta. María de los Angeles LOPEZ, Profesora de Ciencias Naturales. En este Laboratorio se realizaron estudios sobre triatominos americanos, vectores de la enfermedad de Chagas, en colaboración con el Servicio Nacional de Chagas, la Facultad de Ciencias Veterinarias de la U.B.A., el CONICET y el Instituto Oswaldo Cruz, de Río de Janeiro, Brasil.. Estos trabajos contribuyeron a la elaboración del ATLAS DE TRIATOMINOS AMERICANOS VECTORES DE LA ENFERMEDAD DE CHAGAS, cuyos dos primeros tomos han sido editados en 1997 estando a punto de editarse el tercero. Con respecto a mosquitos, los estudios se canalizaron en dos áreas: una de cooperación con el Centro Panamericano de Zoonosis, clasificando más de 6000 ejemplares capturados en el conurbano bonaerense ante la detección de virus de encefalitis y otra de cooperación con el Servicio de Lucha Antiaegypti dependiente del Ministerio de Acción Social de la Nación estudiando las características bionómicas de cepas de Aedes aegypti, vector del Dengue y de la Fiebre Amarilla entre otras virosis. En 1991 se notificó a las autoridades de la Secretaría de Salud la confirmación del reingreso a la ciudad de Buenos Aires del mosquito Aedes aegypti, después de casi 30 años de ausencia. Los estudios efectuados en el Laboratorio de Vectores y Reservorios, permitieron reconocer como puerta de entrada al Puerto de Buenos Aires, donde se detectó la presencia de larvas y huevos en neumáticos importados desde el estado de Florida, en Estados Unidos. En estos casos, las convenciones internacionales establecen que la ciudad de Buenos Aires debe pasar de la fase de Vigilancia a la Fase de Consolidación o de Ataque. Desgraciadamente las autoridades sanitarias de la época no sólo desoyeron estas recomendaciones sino que relevaron al Dr. CARCAVALLO de su cargo de Director del Instituto, nombrando en su lugar al Dr. Roberto A. TRABA, quien en poco tiempo desactivó el Laboratorio de Vectores y Reservorios, el Dr. CARCAVALLO se retiró del Instituto y a la Profesora LOPEZ se le encargaron tareas administrativas. La vigilancia entomológica siguió a cargo del Dr. CARCAVALLO desde el CONICET, pero al ser designado Investigador del Instituto Oswaldo Cruz de Río de Janeiro, Brasil, esa importante actividad dejó de realizarse por completo, en un momento en que la presencia del mosquito registraba un considerable incremento en la ciudad de Buenos Aires. Para cubrir este vacío, se reactivó parcialmente la actividad en el Laboratorio del I.Z.L.P. Pero el mayor impulso lo tuvo a partir de abril de 1998, cuando el Dr. Oscar LENCINAS, Interventor del Instituto, propició el incremento de estas actividades. Actualmente el Instituto de Zoonosis "Luis Pasteur" es el Organismo de la Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, responsable del relevamiento entomológico del Aedes aegypti en el área geográfica de la Capital Federal. Para ello ha dispuesto la colocación de 150 ovitrampas en Hospitales, Centros de Salud, Escuelas y barrios carenciados que permite el monitoreo diario y permanente de la actividad entomológica. Cuenta además con un equipo de profesionales especializados en Educación para la Salud que interactúa con las Areas Programáticas de los Hospitales, frente a la presencia de focos positivos del mosquito, además elabora material didáctico en estrecha coordinación con la Secretaría de Educación. Por ser un Organismo de Salud dedicado al mejoramiento de la calidad
de vida del habitante de la ciudad de Buenos Aires, el Instituto de Zoonosis
"Luis Pasteur" se encuentra en este momento abocado a dar respuesta
a problemáticas emergentes tales como la presencia de escorpiones
y está elaborando un Plan de Relevamiento Ecológico y Vigilancia
Epidemiológica de la Rabia en los murciélagos, en colaboración
con el CONICET, EL CDC DE Atlanta, GA., USA y la Facultad de Veterinaria
de la UBA. |